Lectura del día
Jornada de tono neutral con un sesgo de cautela selectiva: las bolsas cerraron a la baja de forma generalizada, pero sin señales de estrés sistémico. El Nasdaq fue el índice más castigado en Wall Street, cayendo un 1,47% (z=−1,4 frente al último año), mientras el S&P 500 retrocedió un 0,51% (z=−0,7) y el Dow Jones se mantuvo casi plano, con un −0,20% (z=−0,4). El golpe más severo llegó desde Asia, donde el Nikkei se desplomó un 2,79% (z=−1,8), y Europa acompañó con caídas moderadas en el Eurostoxx (FEZ, −0,58%), España (EWP, −0,54%) y Alemania (EWG, −0,63%). La volatilidad, sin embargo, no reflejó ese nerviosismo: el VIX cedió un 5,0% hasta 15,7 puntos, y la estructura temporal sigue en contango (ratio VIX/VIX3M de 0,83), lo que indica ausencia de estrés inmediato.
Qué se movió
En materias primas, el petróleo avanzó con el Brent subiendo un 0,96% y el WTI un 0,24%, ampliando el diferencial Brent-WTI hasta 5,90 dólares, por encima de la mediana histórica de referencia de 3,5 dólares y con un incremento de 3,14 dólares en las últimas 20 sesiones. El oro apenas se movió (+0,13%). En divisas, el dólar amplio retrocedió un 0,21% en la sesión pero se mantiene un 0,74% por encima de su media de 50 sesiones, en 120,5 puntos; el euro cedió un 0,06% frente al dólar y el yen se mantuvo prácticamente estable (+0,03% en USDJPY). Las criptomonedas fueron el segmento más débil del día: bitcoin cayó un 1,42%, ether un 2,78%, solana un 2,53% y XRP un 2,35%, todas dentro de rangos normales según su historial de un año.
Contexto
La curva de tipos no muestra señales de alarma: el diferencial 10 años-2 años se mantiene en 0,41 puntos porcentuales, con 678 días desde el último cruce a inversión, y el tramo 10 años-3 meses está en 0,73 puntos, 272 días desde su último cruce. El crédito corporativo también da tranquilidad, con el spread de high yield en 2,71 puntos porcentuales (z=−1,1), por debajo de su nivel habitual del último año. La amplitud del mercado es moderada: un 53% de los activos seguidos cotiza por encima de su media de 50 sesiones y un 59% por encima de la de 200, sobre un universo de 17 activos.
Lo más llamativo del día se encuentra en las correlaciones cruzadas, que se están debilitando de forma notable sin llegar a invertirse: la correlación a 30 sesiones entre el S&P 500 y el bono a 10 años pasó de −0,82 a −0,50, la del S&P 500 con el dólar amplio de −0,71 a −0,29, y la del S&P 500 con el WTI de −0,60 a −0,18. Son movimientos que apuntan a una menor sincronía entre activos que tradicionalmente se mueven en direcciones opuestas, aunque ninguna ha cambiado de signo.
Qué vigilar
El diferencial Brent-WTI, en 5,90 dólares frente a una mediana histórica de 3,5 dólares y con una ampliación de 3,14 dólares en 20 sesiones, merece seguimiento si continúa esa tendencia. También conviene observar la evolución de las correlaciones cruzadas mencionadas: si la del S&P 500 con el bono a 10 años sigue erosionándose desde el −0,50 actual, o si las otras dos completan su acercamiento a cero, cambiaría la forma en que los activos se cubren entre sí. Por lo demás, con el VIX en contango y el spread de crédito en niveles bajos, no hay indicadores cerca de umbrales de estrés.