Lectura del día

La jornada del 13 de julio dejó una foto contradictoria en la que las pérdidas bursátiles no vinieron acompañadas de un repunte del miedo. El Nasdaq cayó un 1,55% (z=−1,5 vs. un año), el S&P 500 un 0,79% (z=−1,1) y el Dow Jones, más resguardado, apenas un 0,26% (z=−0,4). En paralelo, el Nikkei retrocedió un 1,92% (z=−1,3) y los índices europeos siguieron la estela con caídas del 0,90% en el Euro Stoxx 50 (fez), 0,86% en España (ewp) y 0,63% en Alemania (ewg). Sin embargo, el VIX bajó un 5,1% hasta 15,0 puntos y el diferencial de high yield se mantiene comprimido en 2,69 pp (z=−1,3), lo que sugiere una toma de beneficios ordenada más que un giro hacia la aversión al riesgo. El resultado es una sesión que no encaja del todo ni en el molde risk-on ni en el risk-off: el mercado de renta variable tropezó, pero los termómetros de estrés —volatilidad y crédito— no lo confirmaron.

Qué se movió

El mayor movimiento del día llegó del petróleo: el WTI subió un 3,57% (z=1,1) y el Brent un 3,81% (z=1,1), ampliando el diferencial Brent-WTI a 5,54 dólares, por encima de la mediana histórica de 3,5 dólares y con un incremento de 5,52 dólares en las últimas 20 sesiones. El oro avanzó un modesto 0,40% (z=0,3), mientras las criptomonedas retrocedieron: bitcoin cayó un 2,33% (z=−0,9) y ether un 1,71% (z=−0,4). En divisas, el euro ganó un 0,16% frente al dólar, el yen se mantuvo casi plano (−0,06%) y el dólar amplio (broad) cedió un 0,21% en la sesión, aunque sigue cotizando un 0,74% por encima de su media móvil de 50 sesiones, en 120,50 puntos.

Contexto

La curva de tipos sigue sin señales de inversión: el diferencial a 10 y 2 años está en 0,36 pp, con 675 días desde el último cruce, y el de 10 años y 3 meses en 0,73 pp, con 269 días desde su última inversión. El crédito corporativo no muestra tensión, con el spread de high yield en mínimos relativos (2,69 pp, z=−1,3). La estructura temporal del VIX permanece en contango, con un ratio VIX/VIX3M de 0,81 (frente a 0,83 la sesión previa), lo que indica que el mercado de opciones no anticipa estrés inmediato. Las correlaciones a 30 días muestran un debilitamiento generalizado: la relación entre el S&P 500 y el bono a 10 años pasó de −0,81 a −0,48, la del S&P 500 con el dólar amplio de −0,71 a −0,29, y la del S&P 500 con el petróleo de −0,66 a −0,12. La amplitud del mercado es moderada: solo el 47% de los 15 activos seguidos cotiza por encima de su media móvil de 50 sesiones, aunque el 67% se mantiene por encima de la de 200 sesiones.

Qué vigilar

El retroceso del Nasdaq, con una desviación de z=−1,5 respecto al último año, se acerca a la zona que suele merecer más atención si se repite en próximas sesiones. El diferencial Brent-WTI, en 5,54 dólares frente a una mediana histórica de 3,5 dólares, vale la pena seguirlo si la brecha continúa ampliándose. También conviene observar la erosión de las correlaciones históricas entre el S&P 500 y activos como el bono a 10 años, el dólar y el petróleo, cuyo debilitamiento reciente podría alterar las dinámicas de cobertura habituales si la tendencia se acentúa.